Aunque no pueda estar allá celebrando contigo el día en que naciste, aunque tu abrazo, tu voz y tus consejos me hacen cada vez más falta, quiero que sepas que en mi corazón, hoy me levanté tempranito como todos los 14 de Enero a hacerte la omelette de siempre mientras mis hermanas preparan el resto del desayuno que te llevamos a la cama. Te vi abrir los presentes, así como te gusta, sacudiéndolos, oliéndolos para adivinar lo que hay dentro, y luego destrozando el papel, los lazos y las cajas como un niño troglodita y feliz. Te regalo tu adorada Old Parr, que me costó conseguir porque ya anda medio descontinuada. Nos agradeces con abrazos y como estás feliz, pones los discos de tus desgarradores boleros y tangos, a todo volumen y sacas a bailar a la vieja mientras las cuatro, o mejor, las ocho los contemplamos embelesadas.
Tú cantas en tus pijamas: "te vi una madrugada, salir del cabaret" o "Virrrrrrgen de me-dia-no-che..." aunque son las diez de la mañana. Luego cambias el disco por uno de la Billo's Caracas Boys o de Ruben Blades para bailar con cada una de tus hijas y tus nietas hasta que nos dejas cansadas a todas y entonces bailas de nuevo con la vieja que ya agarró fuerzas, que te mira a los ojos mientras ambos sonríen como incrédulos de tener mas de sesenta cuando aun se sienten como dos jovencitos enamorados.
Mas tarde, vienen tus amigos, esos que conociste de adolescentes, que jugaron basket contigo, pero que también fueron compañeros de parranda y tragos, de amoríos y baile, de ideología y canción. Te veo sacar tu lado irónico, político, burlón pero tan solidario, tan leal con ellos que por eso cuando brindan en tu honor lo hacen como por un hermano. Mas tarde, ya "medio prendido" le das una serenata a la vieja, tocas los bongos, pones a cantar a medio mundo "el pájaro choguí" en un coro improvisado que diriges con un tenedor de batuta... Y yo me río, y me río, abrazo a mis tres hermanas y en silencio compartimos una sonrisa agradecida y consciente de lo afortunadas que somos por tener un padre como tú.
Todo el dia de hoy he estado inmersa en los recuerdos, oyendo a Daniel Santos, Leo Marini y Roberto Ledezma para poder sentirme presente en tu cumpleaños, dándote muchos abrazos, deseándote salud, mucha unidad con la vieja y felicidad infinita, y sobretodo que los diez encontremos la manera de volver a estar juntos . Te quiero hasta la luna -distante de una galaxia muy lejana- y de vuelta, mi viejo.
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