
INTRODUCCION:
Poder de la belleza: … “La belleza nos atrae y cuando está ausente, nos sentimos inquietos e insatisfechos. Pero hay un peligro: en sus aspectos más poderosos, la belleza nos seduce, nos cuestiona y nos transforma. Puede desintegrar todo aquello que hay en nosotros de viejo y rancio. Puede destruir aquello que creíamos ser. Nos puede juzgar pero también liberar. Nos hace descubrir lo impensable y tocar por un instante la felicidad.”
“A menudo no somos conscientes de nuestra necesidad de belleza. Es lo mismo que ocurre con la sed. Nos deshidratamos sin darnos cuenta y sentimos varios tipos de malestar pero no sed. La necesidad no satisfecha de belleza puede llevar a la depresión, inquietud, agresividad y a la manifestación de distintas patologías latentes. Lo malo es que esa necesidad siempre queda fácilmente superada por los pensamientos y distracciones que la vida nos suscita, como en “Una puerta en la pared” de HG Wells. Es trágico olvidarnos de la belleza. Sin ella nos falta el contacto con nuestros sentimientos, los demás no nos interesan, y el mundo parece trivial.”
Miedo a lo bello: “A menudo lo bello se considera frívolo o inútil. Tendemos a pensar que no la merecemos. Ser feliz es un lujo o es egoísta. Otros piensan que hay que ser cultos para disfrutarla. A otros, les da miedo. Saben que para apreciarla tienen que bajar las defensas, volverse más vulnerables, más abiertos y como eso les ha causado heridas en el pasado, prefieren no correr el riesgo. Un miedo más profundo es a la desintegración: Si nos abandonamos a la belleza, cambiaremos para siempre.”
“La inteligencia estética es la facultad de percibir lo bello. ¿Por qué en la misma situación, un individuo percibe belleza y el otro no? ¿O por qué uno la percibe de manera transitoria y superficial y otro de manera más profunda e implicatoria? Primero, la gama estética: quien posee una gama estética más amplia es capaz de percibir belleza en más situaciones. En segundo lugar, la profundidad de la experiencia, dejarse penetrar por ella, sentir que es una realidad que invade el ser. En tercer lugar, la capacidad de integrar la belleza para que no solo me emocione sino para que también me cambie. Ver todas las conexiones de lo bello con todos los aspectos de la vida.”
"La sociedad reconoce nuestra necesidad de belleza solo para explotarla. Quiere convencernos de que la belleza solo se puede poseer. Y la felicidad que nos puede otorgar depende de la adquisición de alguna mercancía. Y todo está envuelto por la angustia de no estar a la altura. Es paradójico porque la belleza nunca ha estado tan al alcance como hasta ahora pero existe el riesgo de hacerlo todo demasiado fácil y por lo tanto trivial. Todo esto no nos permite captar un concepto esencial: que LA BELLEZA NO ES UN OBJETO, ES UNA MANERA DE SER. Aunque la tengamos siempre a nuestro alcance, podemos pasar por la vida, ciegos ante la belleza, al no comprender su importancia y acogerla en nuestro ser."
"El sentimiento de lo bello es experimentar algo común a cualquier acontecimiento primario y antiguo que desde siempre ha formado parte de lo que somos, como la rabia, el afecto padres-hijos, el temor a la muerte. Son emociones que con el paso del tiempo han ido adquiriendo formas más variadas, pero que hunden sus más profundas raíces en nuestra historia evolutiva. "
Piero Ferrucci.
"La Belleza para sanar el alma."
Introducción.
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