Hoy estuve sacando los cds de sus cajas para ponerlos en un álbum y me encontré con una de las mezclas de rock sinfónico que me regaló mi amigo Rodolfo hace más de 10 años. Sacando las caratulas de la caja, encontré una nota de amor que me escribió y que supongo que esperaba que leyera apenas me lo regaló. Tanto tiempo después, la leo por primera vez y sentí un desconcierto y una tristeza profunda y entiendo tantas cosas que nunca entendí: el por qué de su distancia repentina, ese destello en sus miradas, esa sonrisa tan triste cuando me despedí, ese noble desapego de su profundo abrazo.
Y me pregunto qué duende evitó que la leyera en su momento, y así no confirmara lo que sospechaba… y así no me soltara a lo que yo entonces también sentía. No leerla evito que ni siquiera intentaramos lo imposible, nos permitió ser amigos y lograr que algo tan bonito y platónico permaneciera en su estado puro y original. Y sin embargo, ojalá me las hubiera ingeniado para dejarle un mensaje asi: escondido y sincero para que después de muchos años, mi querido flaquiviri supiera lo que yo entonces también sentía por él. Mi querido Rodolfo. ¿Será azar, puro azar el destino?
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