El perdón quita el miedo...

-El perdón libera al alma. Quita el miedo, por eso es un arma tan poderosa.

-¡Está arriesgando su capital político. Y su futuro como nuestro líder!
- El día que tema hacer eso ya no seré capaz de dirigir el país.
-Al menos arriésguese por algo más importante que el rugby.
-En Robben Island, mis celadores eran afrikáners. Durante 27 años, yo los estudié. Aprendí su lenguaje. Leí sus libros, su poesía. Tenía que conocer a mi enemigo antes de poder vencerlo. Y si lo vencimos, ¿verdad? Todos nosotros aquí, ganamos. Nuestros enemigos ya no son los afrikáners. Ellos son nuestros compatriotas, nuestros socios en la democracia. Y ellos aprecian mucho el rugby de los Springboks. Si les quitamos eso, los perdemos. Demostramos ser lo que ellos temían que fuéramos. Tenemos que ser mejores. Tenemos que sorprenderlos con compasión, con moderación y con generosidad. Sí, ya lo sé: todas las cosas que ellos nos negaron. Pero este no es el momento de celebrar venganzas mezquinas. Es el momento de construir nuestra nación, usando todos los ladrillos que tenemos disponibles.


-No puede interrumpir asuntos de estado para aplacar una minoría.
-Pero debo hacerlo: esa minoría aun controla la policía, el ejército y la economía. Si la perdemos, no podremos resolver los demás problemas.
-¿Entonces lo del rugby es una maniobra política?
- Es una maniobra humana. Si le quitamos lo que valoran: los Springboks, su himno nacional, solo reforzamos el ciclo de miedo entre nosotros. Yo haré lo necesario para parar ese ciclo. O nos destruirá.

-¿Cómo haces que tu equipo sea mejor de lo que creen ser? Con inspiración, quizás. ¿Cómo podemos alcanzar la grandeza, cuando es lo único aceptable? A veces pienso que es usando la obra de otros. En Robben Island, cuando las cosas se ponían muy feas, yo encontraba inspiración en un poema victoriano. Meras palabras pero que me ayudaban a levantarme cuando solo quería quedarme acostado. Me permitió esperar más de mí mismo. Necesitamos inspiración, Francois porque para construir nuestra nación, todos debemos exceder nuestras propias expectativas.

Si no puedo cambiar cuando las circunstancias lo exigen, ¿cómo puedo esperar que otros lo hagan?

Fragmentos del guión de Invictus.
Dir. Clint Eastwood.

No hay comentarios:

Publicar un comentario