Masajear el ego o preservar el poder...

"Seguir el Tao trae compasión,
la compasión trae tolerancia,
la tolerancia trae fuerza,
Fuerza significa armonía con la naturaleza,
Armonía con la naturaleza significa unidad con el Tao,
Si eres uno con el Tao, estás habilitado
y tu vida se verá libre de daño."
(TAO 16)
Reconocer nuestros ritmos interiores es una parte crucial de la auto- aceptación y una lección importante del Tao. Así como cada planta tiene sus propios ciclos, otro tanto sucede con nosotros. Juzgarnos por comparación con otros es poco natural e injusto. Los narcisos florecen a comienzos de la primavera mientras que los crisantemos adornan los jardines del otoño. Las flores silvestres florecen sólo una estación, el roble puede vivir cientos de años y las secuoyas gigantes de California pueden existir por miles de años. Como los arboles y las flores, cada uno de nosotros tiene su propio ritmo, su propio tiempo. ¿Quién debe decir qué modelo es correcto para nosotros? Practicamos t’zu o compasión amorosa cuando dejamos de juzgarnos a nosotros y a los otros. Porque si todos somos seres únicos con modelos de vida individuales, ¿cómo podemos juzgar a otro? El Tao nos pide que sólo sigamos nuestro camino con corazón. Centrándonos en las diferencias en lugar de las semejanzas, hemos creado muros divisorios entre los individuos, los grupos y las naciones. La crítica bloquea la compasión separándonos en facciones polarizadas. Una actitud juzgadora no ayuda a nadie; discutir o predicar rara vez cambia a la gente. Aun cuando nuestras opiniones se justifiquen, criticar a los otros hace que estos se vuelvan defensivos o cautelosos con nosotros y distrae nuestra atención de nuestra propia vida que sí podemos cambiar. Las criticas y discusiones sólo masajean el ego, perpetuando la separación aumentando el conflicto personal y planetario. El Tao aconseja tolerancia, no por debilidad sino para preservar el propio poder. La condena nos fragmenta.

Diana Dreher.

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