De papi para Manuela...

Esta canción se la dediqué a tu hermana Daniela porque aunque no me gusta mucho la música country, este mensaje de una madre a una hija me pareció hermoso. A Dani también le gustó y ahora la canta por toda la casa, a veces con un micrófono imaginario y una gestualidad digna de un Oscar. Tanto la canta que Daniel la escuchó y me pidió que se la tradujera y apenas la entendió, pensó en ti, en lo que le gustaría decirte y no puede y me pidió que te la mandara. Así que aquí va Manu, directamente del corazón de tu papi: “Espero que bailes”.


“Espero que nunca pierdas tu capacidad de maravillarte,
Que aunque consumas (del mundo) lo suficiente,
Siempre te mantengas con hambre.
Ojala que nunca des por sentado ni siquiera un aliento,
Dios no permita que el amor te deje con las manos vacías
Espero que sigas sintiéndote pequeña
Cuando te pares frente al océano
Que recuerdes que cuando una puerta se cierra,
espero que otra se abra
Prométeme que le darás a la fe un chance de luchar
Y que cuando tengas que elegir entre quedarte sentada y bailar
Yo espero que bailes
Yo espero que nunca temas a esas montañas en la distancia
Que nunca te conformes con el camino del mínimo esfuerzo,
Vivir intensamente significa correr riesgos
Amar puede ser un error
Que siempre vale la pena cometer
No dejes que algún corazón cerrado
Te deje llena de amargura
Cuando estés a punto de rendirte
Reconsidera
Dale al cielo encima de ti
Algo más que una mirada pasajera.
Y que cuando tengas que elegir entre quedarte sentada y bailar
Yo espero que bailes
El tiempo es real y está en constante movimiento
Y nos lleva sobre ruedas
Dime quien
Quiere ver atrás cuando era joven y preguntarse
Cómo se fueron todos esos años.
Cuando te pares frente al océano,
Cuando una puerta se cierre
Prométeme que le darás a la fe, un chance de luchar
Y espero que cuando tengas que elegir entre quedarte sentada y bailar
BAILES!!!”

Lee Ann Womack


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