La supuesta victima termina siendo el atacante...

Sé que muchos jóvenes alemanes han aprendido que la mejor actitud es aprender a ser tolerantes, rechazar los prejuicios y las generalizaciones, no culpar de todo a los extranjeros y a los diferentes pero cuando escucho a Schweinsteiger y a Lahm hablar de cómo son todos los argentinos y los sudamericanos me pregunto si esta nueva generación ya olvidó la importancia de no sentirse víctima y terminar atacando primero, de no meter a todo un grupo de personas en un saco de generalizaciones y características comunes que son solo percepciones subjetivas del que juzga. Dicen que los sudamericanos somos impulsivos y temperamentales y tramposos, los argentinos no saben perder, son agresivos, son irrespetuosos y sin embargo es él quien queda exactamente como eso: alguien perdido y nervioso que se refugia en el prejuicio para esconder sus inseguridades, su miedo. Que se calme, que no sea temperamental e impulsivo al hablar, que no sea agresivo ni irrespetuoso…

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