El pozo... Surge el espiritu y nutre...

El Pozo.
Puede cambiarse de ciudad,
mas no puede cambiarse de pozo.
Este no disminuye y no aumenta.
Ellos vienen y van y recogen del pozo.
Cuando casi se ha alcanzado el agua del pozo, pero todavía no se llegó abajo con la cuerda o se rompe el cántaro, eso
trae desventura..


El sentido es nutrir al pueblo cuyo carácter ha de tener unos fundamentos tan profundos como el Pozo. Bebiendo del agua que contiene y que está disponible a todos los que se acercan; se alimenta el espíritu, elemento invariable de unión entre los seres...

La referencia en el Dictamen a “la cuerda” y el “cántaro” indica que nuestra actividad se halla
condicionada o limitada por la razón de ser de las cosas en este momento; por circunstancias, por retrasos necesarios que se han de cumplir primero. Ahora no se consigue un resultado, pero la posibilidad se mantiene (el agua sigue manando del pozo sin agotarse, tal como sugiere la quinta línea)

El riesgo y la caída exteriores alcanzan una base interna donde lo nutritivo mana de las profundidades

Las tres líneas inferiores son claras en su explicación y manifiestan la desarmonía entre el indivi- duo, o el colectivo, y la fuente de energía y alimentación: falta claridad. Las tres últimas líneas están dando la pauta del progreso que debe intentar alcanzar el Sujeto. La acción de la cuarta línea está condicionando la obtención de la armonía que describe el Tiempo de la Quinta y Sexta. Confinar obteniendo lo de arriba supone necesariamente revertir lo de abajo.

En el libro de los cambios se encuentra una alusión a la ciudad agónica que debe ser abando- nada. Tal alusión la hallamos en el hexagrama 48, “El pozo”, que sigue al hexagrama “La opresión (El agotamiento)”, del que es, en realidad, la inversión.
Que el abandono de una ciudad sea consecuencia de una opresión, de un agotamiento.

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