Cierra los ojos...

¿Cuántas veces cierra uno los ojos para no ver y cuántas para ver mejor?... La diferencia entre una cosa y otra puede ayudarnos a elegir cuál vida preferimos. No ver lo que nos disgusta, nos aflige, nos amedrenta o nos enfurece y, a cambio, simplemente tratar de no ver nada, es mucho menos útil que cerrar los ojos y llenarlos con nuestras más privadas, arbitrarias y liberadoras fantasías…

… Sólo se mueren los que nunca pudieron hacer a otros imaginar la eternidad…

… Cerrar los ojos, enmendarle la plana a la razón, a la costumbre, al miedo. Revivir a los muertos, devolverlos a la vida que los merecen. Desbaratar nuestros errores, contar aciertos que no nos permitimos, permitirnos las audacias que se adormecen en el olvido.

Cerrar los ojos y atisbar todo el mundo que nos mantiene vivos. Tener muy cerca siempre, cada vez que resulte imprescindible, la eternidad, el vuelo, la perfección, la playa, las voces de una tarde, la montaña que salta detenida en el aire, el sabor a primaria de un pan dulce, …el olor a gardenias que corría por el agua de un hotel en Fortín, … la luz de una ventana comiéndose al volcán, el faro en una caja, y la certeza clara de que todo es posible debajo de la piel

"A Ojos Cerrados"
Angeles Mastretta.
Un Mundo Iluminado.

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