Te quedas con el mundo...


"... Si me dijeran que hay unicornios en la luna,
yo aprobaría o rechazaría este informe
o suspendería mi juicio
pero podría imaginarlos.

En cambio, si me dijeran que en la luna,
seis o siete unicornios
pueden ser tres,
yo afirmaría de antemano que el hecho era imposible.

Quien ha entendido que 3 y 1 son 4,
no hace la prueba con monedas, dados,
piezas de ajedrez o lapices.
Lo entiende y basta.
No puede concebir otra cifra.

Y a mi, me había tocado en suerte descubrir,
entre todos los hombres,
los únicos objetos que contradicen
esa ley esencial de la mente humana...
... Al principio yo había sufrido el temor de estar loco;
con el tiempo creo que hubiera preferido estarlo
ya que mi alucinación personal importaría menos que la prueba
de que en el universo cabe el desorden.

Si 3 y 1 pueden ser dos o pueden ser catorce,
la razón es una locura...
... Ya en el recinto, pedí en voz alta, ser liberado de mi carga.
No oí los pasos, pero una voz cercana me dijo:
He venido.
A mi lado, estaba el mendigo.
Me tendió la mano y me dijo:
Una limosna, protector de los pobres.
Dije:
Quiero que sepas que mi limosna puede ser espantosa.

Me contesto:
Acaso esta limosna es la única que puedo recibir.
He pecado.
Deje caer las piedras azules en la cóncava mano.
Me dijo:
No sé aun cual es tu limosna
pero la mía es espantosa.
Te quedas con los días y con las noches
con la cordura, con los hábitos, con el mundo...
No oí los pasos del mendigo ciego
ni lo vi perderse en el alba...

Fragmento de "Tigres Azules".

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